AL ESTE DEL PARAÍSO

Comentario de cine: NO HAY QUE MORIRSE SIN HABERLA VISTO

James Dean antes de hacerse pedazos en un accidente automovilístico alcanzó a filmar “Rebelde sin causa” (Nicholas Ray, 1955), “Al este del paraíso” (Elia Kazan, 1955), y “Gigante” (George Stevens, 1956), película en que se dice que no alcanzó a filmar todas las escenas que debía antes de su muerte. James Dean con esta breve trayectoria se convirtió en la leyenda que es.
Sobresale entre estos films Al este del paraíso, la historia de un padre profundamente recto (Raymond Massey), que, en ausencia de su esposa, cría solo a sus mellizos que, a pesar de serlo, son extremadamente diferentes. Uno es el típico niño modelo que, llamado Aron -Richard Dávalos, un Abel moderno- estudia la Biblia junto a su padre y es novio de una muchacha pudorosa y bella -Julie Harris-, mientras al otro, Caleb -James Dean, tal vez un Caín moderno-, no le interesa el estudio de la Biblia, pero querría ser tanto o más cercano a su padre como lo es Aron. Una situación que lo llevará a una suerte de competencia que Aron no necesita, pero sí la necesita Cal, quien será capaz de realizar acciones reñidas con la ética a fin de agradar a ese padre que por lejos ha optado por Aron.
Al este del paraíso, está basada en una extensa novela del premio Nobel, John Steinbeck, pero se circunscribe sólo al período final de ésta, desarrollando el conflicto y el desenlace con la genialidad de Elia Kazan.
Hay que destacar que esta película se convirtió en oda a la rebeldía y al desencanto que surge entre los adolescentes de Estados Unidos tras la segunda guerra mundial y la de Corea, y convirtió a James Dean en ícono de esa rebeldía. Al este del paraíso, junto a la ya citada “Rebelde sin causa”, más “El rebelde” (L.Benedek, 1953), “Semilla de maldad” (R.Brooks, 1955), “Los cuatrocientos golpes (F.Truffaut, 1959), y “Sin aliento” (J.L. Godard, 1960) entre otras, contribuyeron a repartir aquella rebeldía a través del mundo; pero, Al este del paraíso presentó además un drama profundo que hizo temblar los aparentes sólidos cimientos de los valores clásicos occidentales y los de la familia protagonista en particular. No habrá aquí tregua en el enfrentamiento entre la rectitud y el altruismo ingenuo del padre, versus el pragmatismo y el hedonismo de la madre -a quien Cal descubrirá ejerciendo una profesión “non santa”- exacerbado todo con el ingreso de Estados Unidos en la primera guerra mundial, una situación que el hijo modelo percibirá como una zancadilla a la paz, el padre, ciudadano ejemplar, colaborará en el reclutamiento de jóvenes patriotas, mientras el hijo rebelde la percibirá como una estupidez que servirá sólo para ganar dinero.
Al este del paraíso obtuvo el Globo de Oro de 1956, y permitió que Jo Van Fleet, en el papel de la madre, ganara el Oscar a la mejor actriz secundaria. Vale la pena conocer algo más del director Elia Kazán, hombre controvertido que dirigió obras de teatro y películas notables, entre las que se cita “La barrera invisible” (1947), con la que obtuvo el Óscar; “Un tranvía llamado deseo” (1951), basada en la obra de teatro de Tennessee Williams; “Esplendor en la hierba” (1961); y sobretodo Nido de Ratas” (1952) que, como Al este del paraíso, entra por mucho en la categoría de ser necesariamente vista antes de la muerte, razón por la que en algún momento deberá ser traída a estas páginas.
Elia Kazan resulta controvertido, porque a pesar de la enorme humanidad que se desprende de sus films, fue capaz de delatar a sus colegas e incluso a ex compañeros de partido cuando el comandante MacArthur, en su caza de brujas, crea el llamado “Comité de Actividades Antinorteamericanas”, y encarcela y obliga al exilio a verdaderos genios del arte y la industria cinematográfica, siendo emblemático el caso de Charles Chaplin, quien debió huir a Suiza, donde vivió hasta su muerte. Por todo esto, cuando Kazan recibió su Óscar honorífico, importantes figuras de la cinematografía permanecieron sentadas sin aplaudir, demostrando con esto su repudio. No obstante, dejando esto a un lado, nadie debe terminar sus días sin antes ver Al este del paraíso.

MARTÍN FAUNES AMIGO © Derechos Reservados, 2016.

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El comentario del film “Al este del paraíso”, fue publicado en Revista Occidente, 2015, en su sección "PELÍCULAS QUE NADIE PUEDE MORIRSE SIN HABERLAS VISTO".


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