CUENTO RECONTADO AL ESTILO ISLA GRANDE


Caperucita roja, mírenla no más, chiquilla desobediente.
Imagínense: partió donde su abuela con un canasto con milkao por el medio del bosque cuando su madre le ha dicho mil veces que por ahí es peligroso.
No fue sin embargo el lobo el que salió a devorarla, sino el mismísimo trauko, feo engendro de las selvas isleñas, el que le saltó encima atrapándola. Pobrecita.
Claro que la picarona a puros besos lo convirtió en ese príncipe encantado que anhelaba y que galopando la llevó por los pasadizos oscuros a que conduce el deseo.
El cazador vino después a consolarla, le trajo frutas frescas recién cortadas, pero la linda muchacha no necesitaba de murtillas ni digueñes, había cambiado su caperuza roja por la negra capa de las vampiresas.

MARTÍN FAUNES AMIGO © Derechos Reservados, 2016.


Si desea conocer más detalles de lo que aquí exponemos, o participar en algún taller de creación o de cuentacuentos, envíe un mensaje a martinfaunesa@gmail.com

Creación, programación, redacción, diseño y soluciones de web : tranviaequivocado@gmail.com