EL NIVEL EDUCACIONAL COMO FACTOR DE EXCLUSIÓN O INCLUSIÓN EN LOS GRUPOS SOCIALES
UNA MIRADA DESDE LA PSICOLOGÍA SOCIAL

“Las leyes son buenas pero, desgraciadamente, están siendo burladas por las clases más bajas. Por cierto, las clases más altas tampoco las tienen mucho en consideración, pero esto no tendría mucha importancia si no fuese porque las clases más altas sirven de ejemplo para las bajas. Os pido que sigáis las leyes aun cuando no hayan sido hechas para vosotros, porque así al menos se podrá controlar y vigilar a las clases más pobres”. Richard Watson, obispo de Llandaff -1- (1737–1816)

El epígrafe de este artículo, especialmente en aquello de “controlar y vigilar”, atribuido al obispo de Llandaff, es una invitación a preguntarnos cuán ciertos o cuán válidos serían sus dichos, y para reflexionar en cuanto a cuán válido pueden ser todavía hoy, adelantando que en la lectura atenta de lo expresado por el clérigo, se podrá advertir tintes discriminatorios que analizaremos para traer al presente sus implicancias. Ello nos ayudará a entender cómo se dan en nuestros días fenómenos tales como “exclusión”, “prejuicios”, “identificación social”, “autoafirmación” y pertenencia o no a grupos sociales; además de consideraciones sobre las ventajas que otorga el pertenecer a un grupo que excluye y domina. Se trata de situaciones que en la generalidad las personas presienten, aunque mayoritariamente no tengan una explicación coherente para ellas, pese a que estas situaciones han estado presente a lo largo de toda nuestra historia. Nos interesa mostrar además cómo se generan estas conductas que, ya entrando en el tema, adelantaremos que tienen su origen en fortalezas y oportunidades que, con diferentes matices se presentan para los llamados grupos dominantes actuando como lo que las ciencias sociales definen como “endogrupos”, donde el fenómeno llamado “exclusión” es clave.

Algunas definiciones componente cognitivo es el estereotipo, un fenómeno que desde el enfoque sociocultural no surge del individuo sino del medio social basado en normas o enseñanzas que adquieren mediante la socialización y la culturización. Según el enfoque socio-cognitivo, es el estereotipo el que orienta y evalúa de manera negativa a un sujeto o a un grupo de sujetos con el componente conductual denominado “discriminación”; sosteniendo que muchas de las ventajas de quienes están en una posición de ventaja sobre el grupo discriminado, se producen justamente al negarles a estos derechos y oportunidades para que sean aprovechadas sólo por quienes pertenezcan al grupo discriminador. Por otra parte, este grupo discriminador al imponerse a los discriminados logrará sentimientos de autoafirmación y de superioridad para su grupo, además de una mayor cohesión entre sus pares. La situación resulta tan ventajosa para el grupo discriminador que éste echará a mano todo el poder de que disponga para eternizar su estatus dominante, así como buscará defenderse de la amenaza que le representará el ingreso a su grupo de elementos externos (el exogrupo) quienes, de introducirse, les disputarían las ventajas de que disfrutan.

Se puede citar como ejemplos claros de situaciones de dominación por discriminación las diversas maneras de esclavismo, la servidumbre de la gleba y el inquilinaje semi feudal en las sociedades agrarias, situación que en muchos casos aún está vigente; haciendo notar que el esclavismo es un flagelo en el que hoy se incluye a nuestro país con la reciente experiencia de empresarios orientales introduciendo personas de castas consideradas “inferiores” en sus países de origen, para obligarlos a trabajar en calidad de esclavos o semi esclavos. Todas éstas son situaciones de aprovechamiento de la discriminación superlativas, pero como veremos, las hay también bastante sutiles.

Lucha por la Ley de Enseñanza Primaria Obligatoria - En 1917, el educador Darío Salas Díaz , publicó “El Problema Nacional, Bases para la Reconstrucción de Nuestro Sistema Escolar Primario" impactando con fuerza en la opinión pública. Salas analizó allí el analfabetismo y sus consecuencias para el desarrollo, estimando que sin una base de conocimientos generales de carácter igualitario, no se podía pensar en un desarrollo democrático de la sociedad, porque: "…el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo sería sólo una ilusión, una frase y hasta una mentira. Pretendemos ser una democracia y dejamos que la desigualdad de cultura perpetúe las diferencias de clase, mantenga en la condición de siervos o de parias a una fracción nada pequeña de la sociedad y condene a una parte de ésta aún más considerable a no vivir sino es con sujeción a normas de vida inferiores y a no aprovechar el placer sino es en sus aspectos defectuosos y groseros. Queremos la paz social pero la hacemos descansar no en la solidaridad de todos, sino exclusivamente en la solidaridad de los sectores bajos. Queremos enriquecernos como nación y parecemos no comprender que nuestro porvenir económico se liga al dominio que el trabajador adquiere de las artes elementales, base de toda preparación técnica adecuada; se olvida que las faenas industriales exigen hoy no sólo de brazos, sino brazos con cerebro” -2-

Salas puso en la mesa la discusión sobre la obligatoriedad de la enseñanza primaria, una aspiración de educadores y de hombres públicos comprometidos con una visión dinámica y futurista de la sociedad que pretendía terminar con la exclusión de amplios sectores de la sociedad que no podían acceder al grupo que entonces se les llamaba “ilustrados”, compuesto por elementos de las capas medias y la oligarquía. ¿Quiénes eran entonces aquellos “no ilustrados”? Personas pertenecientes a la clase obrera urbana, pero principalmente la población campesina que empezaba una migración a la urbe. Aquellos no ilustrados, en su mayoría analfabetos, venían de servir como inquilinos provocando con su partida la pérdida de una mano de obra importante y barata cercana a la servidumbre de la gleba, pero se constituían en el norte por otra en mano de obra barata para la naciente industrialización y la minería. La Ley de Instrucción Primaria Obligatoria pretendía incorporar a la ilustración si no a esos trabajadores, al menos a sus hijos.

No obstante, a pesar de lo justa que podría parecernos la citada ley, ésta permanecía olvidada en el congreso desde 1900, cuando el senador liberal Pedro Bannen había preparado un primer proyecto experimentando una desmesurada oposición de los parlamentarios conservadores que argumentaban que no se debía obligar a los padres a educar a sus hijos, y que si algún padre quería hacerlo, para eso estaba la iglesia con sus escuelas parroquiales, no siendo obligación del Estado el educar. Quienes apoyaban la ley insistían en que el Estado debía hacerse cargo puesto que “Si se desea llegar a ser un país desarrollado es importante el tipo de educación que el país entrega a su ciudadanía”.

A continuación este extracto del discurso de oposición a la Ley del senador conservador Ventura Blanco Viel, destacando que aludía a razones morales, políticas y civiles que hoy resultan infundadas e incluso ridículas, sin embargo se parecen bastante a las de quienes hoy se oponen a la enseñanza pública gratuita y de calidad, demostrándose así que en este ámbito la problemática del conservadurismo en defensa del mantenimiento de su discriminación sobre continúa vigente: “(...) Voy a procurar manifestar que el proyecto en debate es contrario a nuestra legislación positiva, contrario a la Constitución, insuficiente y perjudicial (...) es socialista, y Señor Presidente, es la doctrina que entrega el derecho, el dominio y la autoridad al Estado que lo sustituye, y lo arrebata a la autoridad que posee la familia”. “Yo combato la instrucción obligatoria porque ella no es buena, porque tal obligación es contraria al derecho, a la justicia, a la conciencia general. Combato el proyecto porque si se va a plantear en toda su amplitud, es monstruoso; y si se va a plantear en términos reducidos, va a pesar la obligación sobre los que tienen más derecho a la indulgencia, más derecho al perdón si delinquen y a la acción social que los levante para regenerarlos... yo no acepto, Señor Presidente, el proyecto en discusión porque no acepto que el Estado, exagerando sus derechos, cree delitos falsos, porque quiero que el Estado refleje el pensamiento escrito en nuestra carta Fundamental (...) que entre ellos, reconoce el derecho inalienable de los padres para ser árbitros de la educación de sus hijos(...)”. “Tras esta ley que sus sostenedores llaman de libertad veo yo la persecución; tras la instrucción obligatoria diviso la enseñanza laica; y con la enseñanza laica veo al pueblo sin religión y sin freno, y esta perspectiva es la que me aterra”. (Fabres:p.24)

Este último párrafo denota una intención de poner freno a la posibilidad de perder la oportunidad de dominación, asignando la responsabilidad por este freno a la iglesia, y si se lee con atención, se entenderá que hay también un intento demagógico donde se dice “proteger” a las personas del exogrupo de ser castigados por el delito de no enviar a sus hijos a la escuela, y se adjudica también un papel de “protector” o de “benefactor” de este exogrupo al otorgarles “más derecho al perdón si delinquen y a la acción social que los levante para regenerarlos”. Esta actitud se observa también en lo que expresa Enrique Fernández, cuando se refiere al que denomina “deporte de la oligarquía”, basado en la convicción que “debido a su superioridad moral y a la debilidad intrínseca del roto, las oligarquías debían, ante todo, ser ejemplo y guía” . Las impugnaciones realizadas a la propuesta de Bannen al menos hoy sería difícil tomarlas en serio, sin embargo, hace 110 años lograron postergar la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria por un tiempo más que prologado.

Detrás de la oposición a la Ley de Enseñanza Primaria Obligatoria - ¿Por qué tanta resistencia? Porque el Partido Conservador y la curia conservadora representando a la fronda aristocrática -3- , sentían que una ley de instrucción obligatoria atentaba contra el derecho de los padres y a la libertad individual, esto, al permitir la “intrusión” estatal en cuestiones que le correspondían a las familias. Sólo la libertad de enseñanza, decían, resguarda el derecho paterno de educar a los hijos en los valores propios de las familias a que pertenecen. Para rematar, decían que la educación estatal promovía “el abandono moral y religioso de la juventud”. (Fabres:p.24)

La pregunta es si sería sólo eso lo único que la oligarquía defendía. La respuesta es un no terminante. Hay un motivo de suma importancia que revisaremos en algunos párrafos adelante, mientras tanto diremos que en su papel benefactor de la oligarquía sobre las clases dominadas hay ocultas orientaciones prejuiciosas que no se expresan abiertamente: se evalúa de manera negativa al exogrupo, se lo cataloga como de inteligencia menor (deben ser protegidos), e internamente en el endogrupo para excluirlos, se los caracteriza de “flojos y no confiables”, y se les asigna comportamientos estándares y socialmente indeseables del tipo “gastan su poco dinero en vino y farras”. En el decir de la psicología social: se les enmarca en un estereotipo que se transformará en “creencia popular” (Mackie, 1973), aunque las conductas con que se les relacione puedan no ser verdaderas y resulten injustas y penosas. Se da así por sentado el creer en lo que se dice de ellos; se les comienza a llamar “rotos” y se predicen las conductas que ellos pudieran presentar, situación que no se modificará, aunque en algún futuro se pueda disponer de nueva información que muestre evidencias de que ello no sea verdadero: el estereotipo ya está construido. Se verifica además el efecto que la psicología social llama “autocumplimiento”, esto es, profecía que se cumple por sí misma: el campesino del exogrupo al escuchar a diario que es flojo y no confiable terminará por asumirlo como verdadero y llegará a comportarse de la manera que es tildado: flojo y no confiable.

Si se lee con atención al clérigo Watson, se descubrirá además un exagerado favoritismo hacia la clase social alta al que él mismo pertenece, quienes tienen derecho a no respetar la Ley de manera estricta, con apenas una recomendación para dar un buen ejemplo: “Os pido que sigáis las leyes aun cuando no hayan sido hechas para vosotros, porque así al menos se podrá controlar y vigilar a las clases más pobres”. Esta aseveración denota un universo: Las leyes se hacen principalmente para controlar a los exogrupos dominados, lo cual permite los grupos dominantes no sentirse obligado a respetar ciento por ciento las leyes. Esto probablemente explica las tendencias al abuso de las elites traducidas en conductas alejadas del cumplimiento de la ley que generalmente terminan no siendo castigadas o con castigos insuficientes: Paulmann no paga antes de 90 días y, como los bancos, efectúa cobros indebidos; La Polar abusa con repactaciones unilaterales; las cadenas de farmacias se coluden para esquilmar a los clientes. Inclusive la ley se acomoda para ellos: las ISAPRES cobran más caro a mujeres embarazadas y ancianos, las AFPs ganan cuando ganan y si pierden, pierde el ahorrante, ellas de todas maneras ganan.

Educación convierte al exogrupo en amenaza y pierde su rentabilidad - Volviendo al hecho de si sólo aquellos impulsos “altruistas protectores” hacia las clases pobres es lo único que motivaba a endogrupo a oponerse a la Ley, exponemos lo que es más importante: para el endogrupo dominante los ex campesinos resultan rentables porque necesitan imperiosamente trabajar para vivir, pero les son todavía más rentables permaneciendo tal como están en su calidad de no ilustrados. Se les pide sólo aceptar algunas reglas básicas: deben demostrar capacidad de trabajo y confiabilidad, pero no necesariamente vencer la ignorancia, porque para realizar los trabajos que les serán encomendados no necesitarán de ilustración. La no ilustración los convierte además en trabajadores que ignoran sus derechos y no ocasionan conflictos y serán por lo tanto más fáciles de, como dice el Obispo Watson, controlar y vigilar.

En la oposición a la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria y en el deseo de perpetuar la condición de discriminación sobre el exogrupo hay por último también una acentuación de las diferencias intergrupales y acentuación de las semejanzas intragrupales (Tajfel) que mejoran al endogrupo en su homegeneidad y cohesión, con el segundo objetivo de impedir que elementos del exogrupo ingresen al endogrupo. La acentuación de las diferencias se hace para mostrar al exogrupo como una amenaza en actitud de defensa “tras la instrucción obligatoria diviso la enseñanza laica; y con la enseñanza laica veo al pueblo sin religión y sin freno, y esta perspectiva es la que me aterra”.

En el caso de la clase media (desde el punto de vista de la oligarquía es también un exogrupo), se fortalece con la llegada de inmigrantes extranjeros, el crecimiento económico y, en especial, por el crecimiento del Estado después de la Guerra del Pacífico. En su origen, esta clase media adopta una actitud imitativa del sector alto pues se encontraba en una posición de tránsito entre lo popular y la oligarquía a la que aspiraba incorporarse, aunque fueran menospreciados y tildados de siúticos . Quienes lo lograron debieron superar todas las barreras con que el endogrupo intentó detenerlos. La más importante: debió acceder a la educación, mismo requisito que han cumplido quienes desde lo popular accedieron a las capas medias. Esto muestra de manera contundente cual es la clave de la movilidad social.

Racismos manifiesto y sutil – La fenomenología analizada se relaciona también con lo que Pettigrew y Meertens (1995) denominan “racismo sutil”, un prejuicio que se plantea como la expresión encubierta del racismo, al alegar que el exogrupo “atenta contra la defensa de los valores tradicionales”, “no se atiene a las normas” y “niega los valores de la mayoría”. En nuestra problemática nacional, el racismo sutil se da en mayor o menor grado en contra de todos los miembros de los grupos externos a la oligarquía, quienes también en mayor o menor grado es podrían superar las barreras de la movilidad social accediendo a la educación.

No es el caso de las personas de genotipo aborigen acentuado o emigrantes pobres de países andinos o antillanos a quienes se les considera genéticamente inferiores: una “nana” peruana es sólo una “nana”, independiente de que posea un título profesional obtenido en su país. Esto es porque ahí se verifica lo que estos mismos autores definen como “racismo manifiesto”, definido por la creencia en la inferioridad genética y por la oposición abierta a mantener un contacto íntimo con el exogrupo. Claramente en el racismo manifiesto el factor educacional juega por el momento un rol muy limitado.

CONCLUSIÓN - Este trabajo revela situaciones que se han dado y que se dan entre los grupos que componen nuestra sociedad teniendo como centro la educación. Es cierto que la fenomenología analizada no corresponde toda a nuestro presente y podría por lo tanto cuestionarse en su vigencia. Explico sin embargo que esto fue hecho de manera intencional para demostrar así que situaciones como las que se dan hoy en nuestra sociedad se daban con matices muy parecidos cien años atrás. No es acaso muy parecido el discurso de los conservadores que hoy mantienen acerca de quién debe preocuparse por nuestra educación. No es acaso el mismo endogrupo poniendo trabas a las capas medias y populares para que se movilicen socialmente. En cuanto al derecho a la libertad de enseñanza que los conservadores reclaman, no es acaso el derecho que se asignan en su endogrupo para entregar una educación de privilegio a quienes serán sus sucesores.

Ayer la preferencia de la oligarquía era que quienes no pertenecieran a su clase no se educaran o que la educación que recibieran fuera administrada por la curia que enseñaba a ser “buenos cristianos”, esto es: ser buenos trabajadores respetuosos de Dios y de sus patrones. Hoy la posición de la elite no es ésa, aunque es sin embargo parecida: la educación es un bien de consumo, como tal se puede negociar con ella, pero en lo posible que se imparta de manera instrumental para que haya trabajadores con niveles de educación tales que se desempeñen bien en nuestras empresas. La educación superior se reserva para quienes puedan pagarla, pero la de elite es sólo nuestra.

No está en la intención de este artículo cuestionar si la oligarquía tiene o no derecho a proteger a sus hijos en centros de educación confesionales donde se les eduque en los valores que a ellos les parezcan convenientes, o que pretendan librarlos de la contaminación de ideologías perjudiciales a sus intereses económicos y ello les impida continuar en buena forma con los emprendimientos de sus progenitores. No se pueden juzgar tampoco los esfuerzos de la aristocracia por proteger a sus miembros de establecer relaciones que los puedan llevar a comprometerse en lazos familiares con personas que no pertenezcan a su grupo. Sin embargo, no es posible pensar que tras aquella manoseada “libertad de enseñanza” haya alguna intención de incluir aunque fuera de manera mediana al grueso de los grupos presentes en nuestra sociedad. De ser así, miembros de los grupos populares y de capas medias podrían “tener la libertad” de educarse en los colegios de la elite, situación que es improbable, no existe para esos grupos libertad de enseñanza pues ella se obtiene sólo si se posee dinero.

Finalmente, en el estado de cosas, es prácticamente imposible que las capas populares accedan a la educación, y lo es difícil para las capas medias. Es entonces el Estado el que, si reconoce a la Educación como un derecho y da por verdadero el que “si se desea llegar a ser un país desarrollado es importante el tipo de educación que el país entrega a su ciudadanía”, debe asegurar que ese derecho sea tal y que la educación a que puede acceder la mayoría de la población tenga la calidad equivalente a la que se imparte para las elites, y que además se pueda acceder a ella independiente de las condiciones económicas. Sólo así se podrá mejorar la movilidad social y disminuir la brecha social que en nuestro país hoy resulta insoportable.

BIBLIOGRAFÍA

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• UNA REFLEXIÓN EN TORNO AL SIGNIFICADO DE LA DEMOCRACIA EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DEL ESTADO EN LA HISTORIA DE CHILE. LUIS S. REYES KONINGS. ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Diciembre 2009 - Nº 3 – ISSN: 1688 – 5317
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• "Algunas significaciones culturales de la Educación: el caso de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria en Chile", Isabel Jara Hinojosa Revista Chilena de Humanidades N° 18/19, 1998-1999, pp. 71-105. Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.
• LA DECADENCIA DE OCCIDENTE, Oswald Spengler, Edición original: 1918 Edición electrónica - Buenos Aires 2006
• www.revistapsicologia.uchile.cl/index.php/RDP/article/.../18435/19469?
• Siútico. Contardo Oscar, 2008.
• E. R. Smith/D.M.Mackie, Social Psychology (2007)
• Tajfel, H. (1982). Social psychology of intergroup relations. Annual Review of Psychology
• EL PRINCIPIO DE JERARQUÍA SOCIAL COMO EXPLICACIÓN DEL PREJUICIO Y EL RECHAZO A LA ACCIÓN POSITIVA, C.Martínez, C.Paterna, A.I.Rosa, J.Angosto, Psicología Política, Nº 21, 2000, 55-71

MARTÍN FAUNES AMIGO © Derechos Reservados, 2016.

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1 - Catedral más prestigiosa del País de Gales
2 - Profesor normalista egresado de la Escuela Normal de Escuela Normal de Chillán, doctor en educación, miembro de la masonería y militante del partido Radical.
3 - Según Spengler, fronda es la lucha de las clases primordiales contra el poder del Estado.
EL NIVEL EDUCACIONAL COMO FACTOR DE EXCLUSIÓN O INCLUSIÓN EN LOS GRUPOS SOCIALES: UNA MIRADA DESDE LA PSICOLOGÍA SOCIAL, fue publicado en Revista Occidente en 2014.


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